martes, 17 de marzo de 2009

Confesión

-Ave maría purísima

-Sin pecado concebida

-Cuéntame, hija, tus pecados

-Lo confieso, me he desenganchado, ya no me sé de memoria la programación de la televisión.

Desengancharse cuesta, sí, pero se consigue. Con esfuerzo y el condicionante de que si se ve la televisión con la frecuencia con la que lo hacía hace un año dormiría mucho menos. Dormir es uno de mis grandes placeres, junto con comer y otras cosas confesables en la intimidad, así que la televisión, esa gran amiga amenizadora de las tardes de estudio, ha pasado a un plano relativamente alejado. Por ello he creado este blog.

Tengo la intención, y digo intención, de seguir la actualidad del mundo televisivo. Aunque como bien dice el título, hay muchas más cosas en mi vida (como por ejemplo otro blog que actualizar), con lo que por este sitio web os podréis encontrar post culturales y alguna experiencia reveladora que ocurra en la “monotonía” de mi vida. Os recomiendo fervientemente desde esta primera entrada que hagáis zapping de vez en cuando porque, aunque hay mucho para rellenar, existen verdaderas obras de arte en la “caja tonta”.

Besos y a alienarse.

3 comentarios:

  1. Por el poder que me concede la Orden de Naúfragos, te absuelvo de tus pecados.

    Convénceme para que vuelva a ver la televisión.

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  2. Pasos para volver a ver la televisión:
    1-tener televisión
    2-encenderla
    3-abrir los ojos y dirigir la mirada hacia la pantalla del televisor
    A partir de ahí ya es cosa de cada uno.

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  3. método más fácil para desengancharse de un vicio: buscar otro.

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