Mostrando entradas con la etiqueta Presentadores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presentadores. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de noviembre de 2010

El humor de Jesse Eisenber

Entre tantos minutos dedicados a las elecciones catalanas, esta semana también se coló en la información diaria un video en el que Jesse Eisenberg, protagonista de La red social, hablaba de su experiencia en El hormiguero. Os pongo la entrevista en el programa de Cuatro antes de ponerme a despotricar con el humor de este americano

Como veis, la entrevista está llena de chistes fáciles, alguna pregunta de interés sobre la película y pasatiempos varios. Todo inofensivo. Salvo por el estatismo de los invitados (no vamos a ser crueles, es una promoción muy larga y no pueden ser siempre como Will Smith) todo marcha de lo más normal. Pues bien, la semana pasada, Jesse Eisenberg en el programa de O’Brian dijo lo siguiente

Venganza cultural… Nos reímos de los americanos (ojo, solo de los americanos)… Segunda Guerra Mundial… Pero aquí sí tenemos sentido del humor y esos comentarios pasan a ser mera anécdota entre los tantos buenos momentos que El Hormiguero nos hace pasar cada noche (aunque como en todo, hay cosas con las que no puedo en ese programa, pero eso ya es otra historia).

El programa respondió con un comunicado en su página web y con una mención en directo:

Hola a todos,


En El Hormiguero, el pasado viernes nos quedamos sorprendidos de dos cosas: que se hablara de nosotros en un programa que nos gusta muchísimo, el show de Conan O’Brien y que el actor Jesse Eisenberg pensara que el desembarco de Normandía fue en Galicia.


Ahora en serio, nos hemos quedado un poco preocupados por lo que el actor americano dijo en ese programa. Concretamente decía que se había sentido incómodo y que "El Hormiguero" está diseñado para humillar a los "invitados americanos".


En primer lugar, lamentamos profundamente que Jesse Eisenberg no disfrutara en su paso por nuestro plató, a pesar de que todo nuestro esfuerzo iba encaminado a ello. Por nuestra parte, hicimos todo lo posible para acomodarnos a sus gustos, peticiones y exigencias, que también las hubo. Pusimos el mejor jamón que encontramos y les dimos primeras marcas en la bebida de la sala VIP. Nuestra disposición fue la mejor.


Lamentablemente, no todo el mundo puede tener siempre su mejor día. Una gira mundial de promoción es algo muy cansado y que a veces te deja sin energía y sin sentido del humor. Y esto, en un programa como el nuestro, hace que las cosas no fluyan, como diría nuestra Elsa Punset.


En cualquier caso, estamos muy contentos de que las estrellas nacionales e internacionales sigan eligiendo nuestro programa para mostrarse de una forma diferente al público español. Hemos sido el primer plató de televisión para muchas de ellas, todos los que pueden repiten, e incluso nos recomiendan en Estados Unidos (aunque dudamos de que también lo haga Jesse Eisenberg).


Esta semana tenemos a unos chicos muy salaos, los de McFly, que lo están petando; la semana que viene nos visita una estrella mundial, Justin Bieber… Y atentos a las novedades, que en diciembre tenemos una sorpresa de las buenas. Un regalo de Reyes anticipado.


¡Un beso para todos!


Pequeño apunte para acabar: España no necesitó la maravillosa y grandiosa ayuda desinteresada de los norteamericanos en la Segunda Guerra Mundial porque no intervino en ella. A pesar de ello creo que todos agradecemos que los yankis salvasen el mundo en los años 40 y lo vuelvan a hacer en cada nueva película de hecatombes y extraterrestres.

domingo, 15 de noviembre de 2009

¿Estamos en Babia?

Lamentablemente, debido a los maravillosos horarios de mi universidad, hace bastante tiempo que no veo Sé lo que hicisteis… Tampoco veo G20, el programa que Risto Mejide, antiguo “jurado” de OT, lleva en Telecinco. Me temo, además, que no soy la única. Este programa crítico con la clase más conocida de este país va dirigido a aquella audiencia que odia a Pablo Motos o no soporta al Gran Wyoming, entre la cual no me incluyo.

Pero, como suele ocurrir con el zapeo a la hora de cenar, coincidió que pasé por Telecinco en el momento en que el señor Risto despotricaba contra el humorista Ángel Martín por un artículo muy crítico hacia un supuesto pueblo llamado Babia. Debo confesar que me sorprendió mucho lo que se comentó en el programa y que negaba rotundamente con la cabeza mientras lo escuchaba negándome a creérmelo. Afirmé entonces que estaba sacado de contexto. Y, lógicamente, era así.

La historia es muy sencilla. Ramón Arangüena lleva años escribiendo sobre un pueblo imaginario llamado Babia, referido a la expresión “estar en Babia”. A partir de ahí creó, en el número de mayo (o sea, hace ya unos mesecitos), una ficticia visita de Ángel Martin y Dani Mateo a ese supuesto lugar y los tres la describieron en primera persona.

Algo sencillo, gracioso y humorístico que sacado de contexto torpemente se vuelve una polémica. Pero una polémica que queda además alimentada por la propia población. El programa G20 añadió declaraciones de los habitantes de la comarca leonesa Babia. Y me pregunto yo, ¿por qué esa gente cree todo lo que se le cuenta y se presta a declarar sobre algo que no conoce? Y no hablo del pueblo, porque no existe, sino del artículo y la revista en cuestión.

Este panorama intertextual tan presente en la televisión actual se extiende cada vez más y ya no solo entre los propios discursos televisivos. Se ha cruzado la pantalla y ahora afecta a todos los medios y a toda la sociedad. Vivimos dos realidades: la nuestra física y la que nos brindan los medios; y el problema es que muchas veces la secunda prevalece por encima de la primera.

Os dejo con la aclaración de Ángel Martín (en algún sitio hay que posicionarse…):

viernes, 20 de marzo de 2009

Mitos de la infancia

Una acumula a lo largo de su vida una cantidad considerable de mitos. Aunque quizá llamarlos mitos puede incomodar a algún lector por la leyenda urbana de que los mitómanos son psicópatas recopiladores de autógrafos que dejan sordo al personaje en cuestión. Pues bien, yo misma admiro a mucha gente y es posible que tenga algún que otro mito, pero nunca me he dedicado a pinturrejearme el cuerpo entero con el nombre de algún famoso.

En la infancia es donde más mitos se acumulan. Como puede que vuestra infancia no haya sido la misma que la mía os pondré en situación. Por aquellos años existían los llamados dibujos animados, y ninguno era en tres dimensiones (con excepción de Toy Story en el cine de mi barrio –que ya no existe). Todas las mañanas había tres canales donde elegir entre series animadas diferentes, incluso en días de diario. Debido a esto, el Colacao solía tomarse en frente del televisor con la madre gritando desde el pasillo que llegábamos tarde al colegio. Los fin de semanas, la mañana era realmente larga y una tortura ya que teníamos que elegir entre series y programas a cada cual con más colorido.

A mis 6 tiernos años mis amigos y yo veíamos todas las mañanas el Club Disney, programa infantil presentado por 4 niños donde se realizaban concursos y se emitían series animadas. Nuestro enganche a ese programa fue tal que incluso mandamos una carta para poder concursar. Nunca nos cogieron.

El Club Disney ha tenido varios presentadores, pero para mi solo existía uno: Jordi Cruz. Este chico, mejor dicho hombre porque ya tiene 32 añazos, cautivó el corazón de las niñas de mi generación y el de la siguiente ya que cuando dejó el Club Disney comenzó a presentar Art Attack. Su simpatía y su cara aniñada han conseguido que llegue tan bien al público infantil. Sin embargo, y como todo adulto de 32 años, es posible que pueda casar en algún papel más que no sea el de eterno niño (y eterno con mayúsculas). Puede que lo podamos ver, y disfrutar, dirigiéndose algún día a un público algo más maduro. Hasta entonces nos quedan las repeticiones (ya demasiado recurridas) en Antena3 del programa de manualidades Art Attack.